Capitulo 5 - La Huida.
LA HUIDA.
- ¿De que esta hablando? ¿Pisar el qué?-gritó enojado el sargento.
- Erm, no, eh... ¿Por qué quería verme?-contestó confuso.
- Laila16, me han llegado órdenes muy concisas de arriba. Todos los soldados que sean de una raza inferior a la [p8 ] deben ser ejecutados, mediante el método del garrote. El ejército de pacificadores ha de ser un cuerpo de elite y esas razas no tienen cabida aquí. Le he llamado porque usted es el único que no cumple los requerimientos, así que tenemos que ejecutarle, morirá honorablemente, habiendo servido a sus superiores.
- Pero, ¿Cómo…? ¿Por qué? ¿Por qué no…?-balbuceó Layla16.
- Compréndalo, usted sabe los secretos del cuerpo pacificador, el enemigo podría disponer de información privilegiada valiéndose de miembros no cualificados como usted.
-¿Pero cómo coño lo voy a comprender? ¡Qué me quieren matar, SOCORRO! -se lanzó al sargento Thomson y le propinó una patada voladora giratoria, a lo Chuck Norris(*). Desplegó sus alas retractiles y corrió como si el diablo fuera a la zaga, ya que no podía volar, era una herencia genética de gallina.
No había tiempo que perder, tenía que escapar de allí, pero ¿Cómo? Escondido en el edificio de almacenamiento empezó a elaborar un plan de fuga. Todos los días llegaban varios camiones repletos de alimentos que horas después salían del campamento llenos de cajas vacías. Ese era su pasaporte hacia la libertad. Un plan sencillo y efectivo.
Si, eso era, mataría a todos y escaparía con la nave del capitán, no era eso lo mas lógico? El camión le serviría de bomba y las cajas para meter sus cosas.
Así que comenzó a escribir una lista con sus pertenencias ordenadas alfabéticamente, para después meterlas en cajas por categorías.
-Mmm, Útiles de Aseo…, mmm, Ropa de invierno, Ropa de verano, Música, Huevos de conocidos, Huevos de amigos, Huevos de familiares, Huevos de exnovios/as, Huevos Kinder…- cavilaba Layla16, cuando, repentinamente alguien abrió la puerta que estaba detrás suyo, golpeándole y haciéndole caer dentro de una de las cajas.
-Tal vez, escondiéndome aquí también pueda escapar, es un sistema menos ortodoxo pero también puede valer.
Debía arrancarse el chip (MogollonDeCore Intel) que el ejército le implantó al alistarse en las filas de los Pacificadores.
Escarbó con su pico bajo el pecho, y entre la mata de pelo rizado amarillo pollo encontró un punto calvo. Sin previo aviso, descargó un picotazo en el punto indicado, aunque sin mucho éxito… no era tan flexible, y sin querer, alcanzó sus partes blandas.
“Mierda… tal vez podría usar mi bisturí y mi instrumental quirúrgico que siempre llevo encima…Es menos ortodoxo, pero también puede valer”
Así que se insensibilizo la zona con algo de anestesia y procedió a la extracción del mismo.
“¿Y ahora que hago con el chip? piensa Layla16, piensa…”
Entonces sin saber que hacer, se lo tragó.
“Ouch!! Mierda”
Si lo seguía llevando consigo, saltaría la alarma cuando cruzara la entrada del complejo, así que no le quedaba más remedio que regurgitar el chip. Le resultaba muy desagradable. Era la razón principal por la que abandonaba a sus crías, para no tener que darles de comer.
Una vez tuvo de nuevo el chip en sus manos, (junto con los huevos en salmuera y un par de trozos de queso que había tomado para desayunar) lo lanzo fuera de la caja con fuerza.
Bien preparado para el viaje, decidió que era el momento de meterse en el camión, emulando ser una caja vacía, así que saco su portátil y comenzó a programar el software que salvaría su vida: El emulador de caja vacía, para cuando esta llena.
Así, a pesar de estar dentro, quien trasladara la caja pensaría que estaba desocupada. Mientras tecleaba empezó a sentir un picor leve en sus patas. Apartó un segundo la mirada de la pantalla para ver que producía esa sensación, dándose cuenta de que era una cucaracha que se acomodaba entre sus pelambrera con intención de tomarse un descanso.
Los SvenZiger tenían fobia natural a toda clase de insectos, incluidas las cucarachas. Layla16 empezó a sacudir sus patas violentamente, cacareando, intentando desprenderse del molesto bicho, hasta tal punto que atravesó la base de la caja con una patada.
“Vale, vale, ya me voy. Tampoco hay que ponerse así”-dijo la cucaracha. La selección natural había hecho maravillas con estos insectos.
Con las patas fuera de la caja y el portátil destrozado tras el ataque de pánico, vislumbró la posibilidad de avanzar hasta el camión camuflado en el interior de la caja.
“Es algo menos ortodoxo que mi sistema de emulación pero puede funcionar.”
Había pasado tanto miedo que puso un huevo. Un enorme huevo azul.
“Ovaladito, mas mono.”
“Que momento mas inadecuado para empollar.” pensó Layla16.Si su madre levantara la cabeza de su tumba estaría sumamente avergonzada de sus actos.
Un pensamiento infame paso por su mente.
Un segundo después cometió un horrible crimen. Pero habiendo regurgitado el desayuno, tenía hambre… y le encantaban los huevos. Tenían muchas vitaminas.
Ahora venía lo más complicado. Debía salir del almacén y llegar dentro de su caja hasta uno de los camiones, que estaban a unos 200m, sin que nadie le viera. Sacó una barrena e hizo 2 agujeros en uno de los laterales de la caja para poder ver si el camino estaba despejado.
También podría haber usado su sistema de visión artificial, que formaba imágenes térmicas con resultados en calidad dvd, pero el ruido del aparato lo hubiera delatado (”zzssun”).
Se acercó con sumo cuidado a la puerta y pudo escuchar los mensajes que el sargento Thomson emitía por megafonía.
“Buscar a ese maldito inútil. No dejéis que escape”.
Un escalofrió recorrió todo su cuerpo. Si le encontraban estaba muerto.
Como un ratoncito, pasito a pasito, llego a su destino, y con un salto cayó dentro del camión, justo a tiempo.
“Te encontraré, basura, te perseguiré hasta el fin de tus días. Te arrepentirás!!”
Una y otra vez, Thomson repetía la misma cantinela.
Por su forma de hablar, Layla16 supo que lo haría. Lo buscaría a conciencia.
